MANTENIMIENTO Y LIMPIEZA DE LAS SARTENES
Aquí te dejamos una pautas básicas y sencillas para mantener tus sartenes Fagor en buen estado durante mucho tiempo. No son difíciles ni laboriosas y conviene tenerlas en cuenta para que se conserven impecables.


No uses instrumentos metálicos al cocinar. Cuando cocines con una sartén elige cucharas y utensilios de madera,como hacen en casa del herrero.O, si lo prefieres, de silicona.


Ojo al freír. La sartén es un instrumento ideal para freír. La manera más sana de hacerlo es sumergiendo los alimentos en aceite porque a pesar de lo que se pueda creer, es así como absorben menos grasa. En lo que se refiere al correcto mantenimiento de la sartén, también es así como duran más tiempo. Para cocinar con mucho calor y poca grasa es mejor usar un wok o una plancha de asar.


Para limpiarla… déjala enfriar un poco. Retira el exceso de aceite (que te recordamos que conviene dejar en puntos de recogida específicos) y los restos de alimentos. Si algo ha quedado pegado, puedes dejar la sartén en agua tibia con jabón líquido. Hay quien recomienda echar un poco de bicarbonato sódico sobre lo que se haya pegado durante un par de horas, hasta que quede suelto. Luego, si la sarten es apta para ello, al lavavajillas. Y si no, lávala suavemente con agua y jabón.


¡No rasques! Ojo con los estropajos. Es mejor retirar los restos pegados primero y lavar después, sin rascar demasiado para no estropearla.


Finalmente, si tu sartén está descascarillada o ves que el recubrimiento está dañado… tírala. El recubrimiento que se esté soltando puede acabar en la comida y en el terreno de la seguridad alimentaria, no conviene correr riesgos innecesarios.



COMO ORGANIZAR LA COLADA (para novatos)

¿Te acabas de ir de casa? ¿No te apañas con la limpieza de la ropa? ¿La camiseta que quieres ponerte siempre está sucia? Hoy, en Tendencias Fagor, la colada para dummies.

  • Lo primero. ¿Tienes lavadora? ¿Funciona? Si no, éste es nuestro catálogo.

  • Necesitas un sitio donde dejar la ropa sucia. Un cesto es lo habitual. Hay algunos que se pliegan cuando no se usan para que no ocupen nada de espacio.

  • Regla número uno: Si algo está sucio, al cesto. No a ese rincón especial bajo la cama donde tus calcetines suelen ir a morir. No al tambor de la lavadora (no es un armario). Al cesto. Así, la ropa sucia no estará en cualquier parte, sino en un sitio concreto y no tendrás que olisquear los rincones para saber qué ponerte.

  • Regla número dos: Si algo está roto… ¿realmente eres de esas personas que lo va a coser o reaprovecharlo de algún modo? Si la respuesta es sí, nos callamos porque es la mejor opción (si no sabes usar la aguja e hilo hay multitud de tiendas de arreglos que pueden coser un botón o zurcir una camisa). Pero si es no… no lo tires al cesto. Simplemente tíralo. Sí, aunque sean los calcetines que tienes desde el instituto. Especialmente si son los calcetines que tienes desde el instituto.

  • Si no cuentas con una estupenda secadora Fagor te hará falta un espacio para tender la ropa: No tiene que ser muy grande. De hecho, teniendo en cuenta que la mayoría de la gente vivimos en casas pequeñas el mercado ofrece muchísimas soluciones para espacios pequeños, como los que se pueden colgar de pared a pared en el baño o los tendederos verticales, que ocupan más o menos el espacio de un escobero.

  • Un truco: A mucha gente le molesta tener que estar viendo la ropa tendida, no tienen un cuarto para la plancha y la colada y no pueden o quieren tenderla en el balcón. ¿Un truco? Un separador de espacios, como un biombo. Hazte con uno bonito o personaliza uno sencillo y cualquier rincón de la casa puede servir como tendedero.

  • Las manchas: Si te has manchado con comida, salsas, hierba, sangre, grasa o cualquier cosa que tiene pinta de dar guerra, no esperes hasta que haya penetrado en la ropa. Si estás en casa, trata la mancha cuanto antes con un quitamanchas. No necesitas lavarlo en el momento, no se trata de eso. Pero usa el quitamanchas cuanto antes siguiendo las instrucciones del fabricante.

  • Lee las etiquetas de la ropa: Indican si se pueden meter a la lavadora (o se tienen que lavar en seco, en la tintorería). Pero también si se puede planchar, a qué temperatura conviene lavarla...

  • Separar la ropa: Mucha gente no mezcla nunca la ropa blanca y la de color. No quieren arriesgarse a que la de color destiña la blanca o prefieren usar blanqueantes como la lejía en la ropa blanca, para que quede brillante. Incluso separan la ropa negra, para usar en ella detergentes específicos que resaltan el color negro. Tú también puedes hacerlo, pero si eres un novato te alegrará saber que no es estrictamente necesario. Usa un detergente para todo tipo de colores y haz una sola colada.

  • Pero con colores fuertes, ropa nueva… ojo: La primera vez que laves algo de colores fuertes no es mala idea separarlo de la ropa blanca. ¿Esa camiseta roja que has comprado a la salida de un concierto? Puede que no pase nada por lavarla con los vaqueros o puede que parezca que llevas los pantalones de la pantera rosa.

  • Detergente, la dosis justa: Los detergentes actuales son muy eficaces, incluso con agua fría. Si no trabajas en un taller mecánico o metes la ropa muy manchada añade al tambor la cantidad mínima recomendada por el fabricante. Elige marcas en las que el tapón dosificador indique claramente las dosis. Aviso: hace falta poco jabón para un lavado normal, no te quedará más limpio por echar el doble o llenar el tapón hasta el borde. Es más, si lo haces, te pueden quedar restos de detergente.

  • No sobrecargues el tambor: Deja un pequeño espacio, como para que quepa una mano.

  • Tiende bien: Intenta tender la ropa con un poco de cuidado, bien extendida. Sí, se tarda un poquito más. Pero en algunas prendas, te evita planchar y en las que no, desde luego, facilita la tarea.

  • Cuando recojas la ropa… Si vas a meterla en el armario al momento, perfecto. Pero si la vas a dejar en un cesto durante días (que nos conocemos) pliégala. Eso que te ahorras al planchar. Ah, ¡y que el cesto no sea el de la ropa sucia!

  • Un consejo: La razón de que te dé pereza hacer la colada puede ser, precisamente, que tu armario sea una zona catastrófica. Si tu armario está tan lleno de ropa como para que la ropa entre plegada y salga arrugada, algo no va bien. ¿Has pensado en donar la ropa que ya no te pones? Si está en buen estado ayudarás a otras personas y también te vendrá bien a ti.


Más info:

http://blog.fagor.com/cocina/consejos/como-organizar-la-colada-para-novatos/


COMO ORDENAR EL FRIGORÍFICO

Cuando hacemos la compra, a menudo lo que acabamos haciendo es intentar meterla en cualquier hueco que nos quede libre en el frigorífico. Gran error, ya que es muy importante el lugar exacto donde lo colocamos para que las propiedades de los alimentos se conserven óptimas. Hoy os explicamos cómo hacerlo, veréis que sencillo.


En la parte superior debemos colocar los quesos, envueltos en un papel que no deje traspasar las grasas o bien en un tupperware no hermético. Hay que tener en cuenta qué tipo de queso es y lo que tardaremos en consumirlo. Si es de tipo curado puede durar varias semanas, mientras que si es fresco no debemos tardar más de 4 días.


Los productos lácteos como el yogur, las natillas o la nata deben ir en la parte superior del frigorífico y debemos colocarlos fijándonos en la fecha de caducidad, de forma que comamos primero lo que antes caducan. También debemos ser cuidadosos con la leche y la nata y no mantenerlos abiertos más de una semana.


La parte inferior del frigorífico es la zona más fría, por lo que tenemos que reservar ese espacio para la carne y el pescado, colocados adecuadamente en un plato cubierto con un trapo humedecido, y también los fiambres y embutidos. En los cajones inferiores de la nevera guardaremos las frutas y las verduras.

En la puerta de la nevera colocaremos alimentos como la mantequilla, las botellas abiertas de leche y refrescos y las latas de conservas. También guardaremos los huevos en las hueveras habilitadas para dicho uso. También es el lugar para guardar los botes de salsas como la mayonesa o el ketchup.


Más info: 

http://blog.fagor.com/salud-alimentaria/conservacion-de-alimentos/como-ordenar-el-frigorifico/


AMBIENTADORES CASEROS: NATURALES Y BARATOS

¿No os encanta cuando entras a una casa y huele diferente? un olor característico que no procede de un ambientador artificial, sino que son aromas naturales como la canela, el limón o incluso el café. Hoy os vamos a dar ideas para que preparéis vuestros propios ambientadores caseros, con productos naturales y muy económicos. Tomad nota y al supermercado corriendo.


Los cítricos y la canela hacen una combinación perfecta, ya que aportan un aroma suave pero persistente. Os recordará al arroz con leche o a la leche merengadade las tardes de verano. Necesitareis canela en rama, la piel de una naranja o un limón, vinagre blanco, agua y dos cucharadas de azúcar.


Después pondremos a hervir medio litro de agua con canela, la piel y el azúcar. Retiramos las ramitas de canela, la piel y ese agua la mezclamos con vinagre, y lo ponemos en un vaporizador. ¡Listo para usarlo!


Además de tener un olor muy fresco y característico, la hierbabuena ahuyenta a los insectos tan molestos como los mosquitos. Aprovechad para combinarla con zumo de limón (casi casi como un mojito para los aficionados a este cóctel) y agua.


Los granos de café con su aroma tan intenso se caracterizan por neutralizar olores. Probad a crear unos saquitos y distribuidlos estratégicamente por toda la casa. También podéis crear centros de mesas, como si fuesen arreglos de flores secas. Este es el aroma preferido de los más cafeteros.


Otra opción pueden ser los aceites esenciales. Unas gotitas en un quemador son más que suficientes. Otra opción puede ser disolver 25 ó 30 gotas en agua. Podéis vaporizar toda la casa o incluso limpiar los muebles con esta mezcla. Eso sí, aseguraos que sean aceites esenciales puros para que no manchen.


Como veis, hacer ambientadores caseros es muy sencillo. Solo tenemos que escoger nuestro aroma favorito e investigar una receta. Veréis que son aromas muy naturales y discretos, pero que darán un toque diferente en vuestro hogar.


Más info: http://blog.fagor.com/salud-alimentaria/mantenimiento-de-la-cocina/ambientadores-caseros-naturales-y...



DICCIONARIO DE MANCHAS DIFÍCILES: CÓMO ELIMINARLAS

Un lavado, incluso en agua fría, suele ser suficiente para limpiar la mayoría de las manchas y para dejar nuestra ropa limpia y libre de olores. Pero las manchas de sangre, pegamento, chicle, barro o vómito… ¿cómo se quitan? ¿En agua fría o caliente? ¿Hay que frotarlas? ¿Dejarlas en remojo? Para que no tengas dudas, te ayudamos con un diccionario de manchas. No lo pierdas de vista y no perderás una prenda que te gusta por una mancha inoportuna.


Antes de empezar, una anotación respecto a los detergentes: Fagor solo recomienda productos Ariel, tanto para detergentes en polvo, como líquidos, en pastillas, o píldoras, así como para quitamanchas y otros productos para la limpieza de los tejidos.


Y ahora sí, nuestro diccionario de manchas.


Adhesivos: Para eliminar manchas de adhesivos o pegamento utiliza un quita-esmalte para uñas (siempre que el tejido de la ropa no sea sintético) y luego lava la prenda siguiendo las instrucciones del fabricante.


Alimentos infantiles: Para eliminar las manchas de alimentos infantiles sumerge la prenda en agua templada con detergente en polvo durante un mínimo de 2 horas. Luego lávala siguiendo las instrucciones del fabricante.


Alquitrán o brea: Las manchas de brea o alquitrán se eliminan mejor si se ablandan primero con margarina o mantequilla y se frotan con un paño limpio antes de tratarlas con un limpiador específico y meterlas en la lavadora.


Barro: Antes de nada, retira todo el barro que puedas. Después, deja que se seque. Una vez seco, trata la mancha con detergente líquido y lávala con detergente en polvo a la mayor temperatura recomendada en la etiqueta.


Bolígrafo: En prendas de tejidos no-sintéticos aplicar quitaesmalte para uñas puede ayudar a eliminar manchas viejas de bolígrafo o rotulador.


Café: Pon la prenda en remojo en agua fría 1 hora y lávala con detergente en polvo. No uses detergentes de color ni líquidos.


Cera: ¿Restos de cera en tu ropa? Antes de meterla en la lavadora, pon papel absorbente o de cocina sobre la mancha y aplica la plancha caliente por el revés de la tela.


Cerveza: Si has manchado tu ropa con cerveza y el detergente no logra eliminar los restos prueba a frotar con una solución de 4 partes de agua y 1 de vinagre. Enjuaga con abundante agua.


Chicle: Para eliminar los restos de chicle de una prenda lo mejor es endurecerlo: mete la prenda en una bolsa dentro del congelador o pon hielo sobre la mancha. Antes de lavarla, trátala con Ariel Líquido/Gel.


Desodorante o antitranspirante: Para eliminar las manchas difíciles de antitranspirante o desodorante, esas que no han salido con un lavado normal en la máquina, trátalas con un detergente líquido. Después, sumerge la prenda en agua templada con un detergente en polvo, y lávala siguiendo las instrucciones del fabricante.


Fruta: Pon la prenda en remojo en agua fría 1 hora y lávala con detergente en polvo. No uses detergentes de color ni líquidos.


Grasa: Para eliminar restos de mantequilla, aceite, maquillaje, betún o productos que contengan grandes cantidades de grasa trata la mancha con detergente líquido, deja reposar 1 hora y lava la prenda a la mayor temperatura que permita la etiqueta.


Ketchup: Las manchas de ketchup se eliminan mejor si dejas la prenda en remojo en agua fría durante una hora antes de tratarla con quitamanchas  y meterla en la lavadora.


Óxido: En tejidos resistentes las manchas de óxido se pueden eliminar rociándolas con sal y zumo de limón y dejándolas reposar una noche antes de lavarlas. Para manchas más profundas, usa un quitamanchas específico.


Pegamento: Lo mismo que para los adhesivos.


Pintauñas:  Siempre que el tejido no sea sintético, utiliza un quitaesmalte para eliminar las manchas de pintauñas. Luego lava la prenda siguiendo las instrucciones de la etiqueta del fabricante.


Pintura: Enjuaga con agua corriente las manchas de pintura con base de agua mientras están húmedas. Para las manchas de pintura al óleo y de barniz, usa trementina o un disolvente específico antes de lavar la prenda.


Puños: Las manchas en cuellos, puños y ropa interior salen mejor si las dejas reposar una hora con Ariel Líquido/Gel antes de lavarlas con Ariel en Polvo.


Remolacha: Aunque es una verdura, se aplican los mismos consejos que para la fruta.


Rotulador: Lo mismo que para las manchas de bolígrafo.


Sangre: Antes de meter en la lavadora una prenda con sangre, enjuaga la mancha con agua fría. Si la mancha es vieja, usa primero Ariel Quitamanchas y luego deja la prenda en remojo 2 horas con Ariel en Polvo.


Té: Vale el mismo consejo que para el café.


Tomate: Tanto para el tomate crudo como para el frito se aplican los mismos consejos que para el ketchup.


Vaselina: Si aprecias restos de vaselina en una prenda trata la mancha con Ariel Líquido/Gel y luego lávala siguiendo las instrucciones de la etiqueta. Las manchas que han penetrado en el tejido pueden requerir varios tratamientos.


Vino: Igual que para el café y la fruta: pon la prenda en remojo en agua fría 1 hora y lávala con detergente en polvo. No uses detergentes de color ni líquidos.


Vómito: Los restos de vómito pueden ser difíciles de eliminar. Pon la prenda en remojo con Ariel en Polvo o trata la mancha con Ariel Quitamanchas antes de lavarla.


Más Info: http://blog.fagor.com/cocina/diccionario-de-manchas-dificiles/


11 ALIMENTOS QUE NO CONVIENE CONGELAR


¿Quién no ha congelado alguna vez algo que no ha resistido el proceso? Para que no te pase, repasamos contigo la lista de alimentos que NO conviene congelar.


1. Pasteles o tartas mejor no: Si las congelas perderán su textura y se verán afectados su sabor y aroma. Además, podrían agrietarse. No es una buena idea.


2. Guisos, con cierta precaución: Si vas a congelar carne guisada, ten en cuenta que podría haber alguna variación de sabor, pero sobre todo recuerda que si lo congelas tienes que sacar las patatas. Lo que nos lleva al punto siguiente.


3. Patatas: No las congeles. Se endurecen y no te gustará el resultado. El puré de patata, sin embargo, sí puedes congelarlo.


4. Pasta: Al contrario que las patatas, la pasta se ablanda en el congelador.


5. Platos con caldo: Determinados platos como los arroces caldosos pierden consistencia con la congelación. El resultado será mejor si congelas el caldo aparte o incluso otros ingredientes como carne guisada que vayas a utilizar. En el último momento, solo tendrás que cocerlo todo junto.


6. Frutas: Tienen mucha agua, por lo que, al congelarse, se suelen formar cristales que destruyen las paredes celulares del producto y los estropean. Sí se pueden congelar en almíbar.


7. Verduras crudas: Les pasa lo mismo que a las frutas, que tienen mucha agua. Algunas, como los tomates llevan la congelación particularmente mal. En todo caso, si vas a hacer la prueba y congelarlas es mejor que las escaldes primero, sumergiéndolas en agua hirviendo un par de minutos.


8. Huevos: No es posible congelarlos crudos, la cáscara no lo resistiría. Si quieres, puedes cascarlos y congelarlos, congelar aparte la yema y la clara y congelarlas así o congelarlos bien batidos, asegurándote de que no quede ningún trozo de cáscara dentro. La clara responde mejor a la congelación que la yema.


9. Mayonesa: Si se congela, tiende a volverse una masa sólida, sin apenas gusto o textura.


10. Alimentos previamente congelados: No se pueden volver a congelar, a no ser que se hayan cocinado antes. Una vez cocinados solo se pueden congelar una vez.


11: Pescado crudo: Se puede congelar y de hecho es una buena idea para evitar problemas de seguridad alimentaria si vas a consumirlo crudo o casi crudo. Recuerda que tiene que estar bien limpio, sin sangre ni tripas, lo más seco posible y sin cabeza.


Más info: http://blog.fagor.com/cocina/11-alimentos-no-congelar/


APRENDE A DOSIFICAR EL DETERGENTE

A la hora de determinar la dosis adecuada de detergente para una colada son tres los aspectos a tener en cuenta: El grado de suciedad de la ropa, la dureza del agua y el tamaño del tambor.

1. El grado de suciedad de la ropa

La mayoría pensamos que la suciedad son las marcas y manchas visibles en el exterior de las prendas, pero ¿sabías que esto representa tan sólo el 30% de la suciedad que el detergente debe eliminar? Entonces, ¿de dónde sale el 70% restante? Nuestros cuerpos son una enorme fuente de suciedad y ¡buena parte de esta suciedad acaba en la ropa!

No subestimes el grado de suciedad de la ropa. Como puedes comprobar, la ropa puede ensuciarse de muchas formas a lo largo del día. En una carga normal para una lavadora pequeña (de 5Kg) habrá unos 38 gramos de suciedad, sin embargo en las lavadoras actuales con tambores bastante más grandes (en Fagor las tenemos hasta de 9 Kg) habrá bastante más. ¡Eso es un montón de suciedad que el detergente debe eliminar! Cuanto más sucia esté la ropa, hará falta más detergente.

2.  Dureza del agua

La dureza del agua tiene una importancia fundamental para la correcta dosificación, ya que el contenido mineral del agua determina la efectividad que tendrá el detergente. El agua dura tiene un mayor contenido en minerales, y debe ser ablandada para garantizar los mejores resultados de lavado. Por eso los fabricantes de detergentes  recomiendan emplear dosis un poco mayores en las zonas con agua dura, para permitir que el detergente primero ablande el agua y después lave la ropa. 

Usa el mapa para comprobar la dureza del agua en tu zona de residencia, o ponte en contacto con la empresa de suministro de agua

3. Tamaño del tambor

Las lavadoras actuales tienen los tambores más grandes… lo que significa que las coladas ahora son también más grandes que antes. Frente a los 5 ó 6 Kg de capacidad habituales hace unos pocos años, las lavadoras más vendidas actualmente tienen más de 7 Kg de capacidad. De hecho, Fagor ofrece lavadoras con capacidad de tambor de hasta 9 Kg.

Si tu lavadora tiene un tambor para 7Kg de ropa o más, las dosis previstas para un modelo de 5 ó 6 Kg no sirven (la capacidad del tambor aparece impresa en el panel frontal de tu lavadora, y figura en el Manual de Usuario). Probablemente ahora vayas a tener más cantidad de ropa en cada lavado , así que será conveniente ajustar en consecuencia la dosis de detergente.

¿Todavía sigues pensando que utilizas demasiado detergente?

Si te han parecido interesantes estos consejos, puedes encontrar más en nuestra Guía de Consejos Lavado. Puedes descárgatela gratis haciendo click aqui.


Más info: http://blog.fagor.com/cocina/consejos/aprende-a-dosificar-el-detergente/#comment-7229


CÓMO QUITAR MANCHAS DE CREMA DEL SOL DE LA ROPA

En esta ocasión vamos a ver cómo quitar manchas de crema del sol de la ropa, ya que algunos protectores pueden ser muy resistentes y teñir la ropa. 

Son varias las formas para quitar manchas de crema del sol de la ropa, la primera que os proponemos consiste en meter las prendas en un barreño con agua caliente y una taza de vinagre blanco, respetando la temperatura máxima que soporta la ropa, durante 30 minutos. Después puedes lavar de la forma habitual en la lavadora.

Otra forma para eliminar las manchas de protector solar de la ropa consiste en frotar en seco con un jabón neutro y después introducirlo en un barreño de agua tibia con el zumo de un limón y un puñado de sal. Lavamos la prenda a mano y aclaramos. Después, si la prenda no es de colores vivos, la dejaremos secar al sol. 

Si lo nuestro no son los remedios naturales y queremos optar por fórmulas más rápidas para eliminar las manchas de protector solar de la ropa podemos aplicar directamente sobre la prenda un quitamanchas enzimático, el mismo que utilizamos para las manchas orgánicas como sudor, sangre, cacao, leche, salsas o hierba. 

Aunque la mejor forma para no tener que quitar las manchas de crema del sol de la ropa es aplicar bien el protector solar y asegurarnos que se ha absorbido bien antes de vestirnos. ¡Y a disfrutar del sol!


Más info: http://www.hogarmania.com/hogar/limpieza-orden/ropa-tejidos/201306/como-quitar-manchas-crema-ropa-20...


APRENDER A TIRAR: LAS 5 PREGUNTAS CLAVE

¿Quieres empezar el curso dándole un nuevo aire a tu casa? ¿Te mudas y tienes que minimizar el número de cosas que vas a llevar de un sitio a otro? ¿Te cansa tener cosas por todas partes? ¿Tienes más de lo que crees que te conviene o puedes guardar? ¿La limpieza de casa se complica porque tienes demasiadas cosas? ¿Quieres darle un aire más minimalista a tu hogar? Puede haber muchas razones por las que estés pensando que necesitas aprender a tirar. Hay gente que parece saberlo de manera natural y que no encuentra nada más asombroso que el síndrome de Diógenes. Pero para muchas otras personas tirar es, como casi todo en la vida, un aprendizaje. Si es tu caso, bienvenido al blog de Fagor donde los expertos en electrodomésticos y hogar vamos a enseñarte las 5 preguntas clave para aprender a tirar.

¿Lo usas?

Sea lo que sea, si no lo usas, lo más razonable es que te deshagas de lo que sea que tengas en mente mientras lees esto. Naturalmente, la definición de no usarlo cambia en cada producto. Puede hacer medio año desde que no te pones unas botas de agua porque no es temporada de lluvia, pero si llevan muertas de risa dos años en el armario, es hora de deshacerte de ellas. Si eres de las personas que tienen verdaderas dificultades para aprender a tirar la pregunta que queremos hacerte es… sinceramente, ¿hace cuánto que no lo usas?

Pues eso.

¿Funciona?

Otra pregunta clave. ¿Tienes en casa objetos que hace tiempo que no tienen uso porque están estropeados? ¿Llevas meses pensando que vas a llevar esos zapatos a arreglar? Dos opciones: meterlos ahora mismo en una bolsa para llevarlos al zapatero o añadirlos al montón de cosas que no quieres. Lo mismo te decimos de esa antigua tostadora o esa licuadora a la que seguramente no le pasa gran cosa y a la que le tienes cariño. Tírala y mira en nuestro catálogo de minidomésticos la mejora que puedes añadir a tu vida si te compras otra.

¿Lo comprarías ahora?

Otra buena pregunta. Mira a ese objeto con el que tienes dudas y pregúntate si es algo que ahora comprarías. Que en su día te gustara algo no quiere decir que tenga que gustarte toda la vida. Los gustos evolucionan, las personas cambiamos de estilo de vida y de gusto y si aplicas un principio de nostalgia a cada cosa que alguna vez te gustó jamás podrás tirar nada y te espera un futuro en el que más vale que tengas mucho, pero mucho espacio. Pregúntate si no preferirías algo que realmente te gusta y tira eso que tienes en mente.

¿Te está bien?

Cuando mires a tu armario, esta es una gran pregunta. Sí, todavía te gustan esos pantalones que compraste hace cinco años. Pero, ¿te están bien? Si la respuesta es no, ¿qué hacen ocupando el lugar de una prenda que podría hacerte feliz cada vez que te la pusieras?

¿Está online?

Una última pregunta clave en el tiempo y el mundo en el que vivimos. ¿Tienes una colección de CDs o de DVDs o de libros que no te puedes permitir o que, simplemente, ocupa mucho espacio y te genera molestias de limpieza o de falta de sitio? ¿Por qué no te deshaces de todo lo que no tenga un enorme valor personal? Quédate con esos libros firmados por sus autores y autoras, si te hace ilusión y pásate a la música y las películas en streaming. O, si no quieres quedarte sin una copia física de la música, por ejemplo, grábala en un disco duro o en un ordenador. Y lo mismo con los DVDs. Puedes reemplazar metros y metros y metros de objetos físicos sin perder absolutamente nada del placer que te dan. Recuerda que vivimos cada más en la época de los servicios, no de los productos.

Lo que queremos decir cuando decimos “tirar”

Desde luego, no queremos decir que todo lo que hemos mencionado tenga que ir a la basura. Hablamos también de donar, vender o regalar. Cuando vayas a tirar examina bien lo que tienes entre manos.

Si son prendas de vestir o ropa de cama etcétera puedes acudir a los contenedores municipales para esta clase de objetos o a las ONG que los gestionan. Los objetos voluminosos y los aparatos eléctricos y electrónicos suelen recogerlos los servicios municipales de basura y lo que sobre en tu botiquín particular porque está caducado tienes que llevarlo al punto SIGRE más cercano. La comida caducada sí tiene que ir a la basura, pero si has localizado comida con la fecha de caducidad en regla que, simplemente, no vayas a consumir no la tires sin asegurarte de que no hay un Banco de Alimentos o alguna otra organización que lo vaya a usar.


Más info: http://blog.fagor.com/cocina/consejos/aprender-a-tirar-las-5-preguntas-clave/


CÓMO ORGANIZAR TU CASA (PARA NOVATOS)

En la última entrada hablábamos de las 5 preguntas clave a la hora de tirar.

Cuestiones que podrían ayudarte en caso de que seas una persona que tiende a acumular cosas y luego echa de menos más espacio en casa. Esta semana también queremos echar algo. En concreto, queremos echar un cable a las personas que tienen dificultades para organizar su casa.

No hace falta que llegues a ser como esta mujer, una “aconsejadora” profesional que tiene la fama de ser la mujer más organizada de los Estados Unidos y que te enseñará a organizar tu maletero como si fuera a pasar una inspección de Sanidad, de Hacienda y del CSI. Pero si te gustaría tenerlo todo más ordenado y no sabes por dónde empezar, este es tu post.

De los autores de organizar la colada (para novatos), mudarse de casa (para novatos) y hacer la compra (para novatos), llega organizar la casa (para novatos). Aviso: todas las anteriores valen también para novatas, ¡por supuesto!

Primero

Lo más importante para tener una casa organizada, no perder el tiempo cada vez que queremos encontrar las llaves para salir y vivir de manera más confortable es no tener muchas más cosas de las que necesitamos. Ni siquiera en una casa grande -y la mayoría de las nuestras no lo son tanto- podría entrar todo lo que compramos o adquirimos durante toda una vida. Lo más importante es tener lo que necesitamos. No más. Ejemplo visual: imagina tu armario tan lleno de ropa que todo está apelotonado o en varias filas y no sabes dónde está cada cosa. Y después imagina que se parece a las estanterías de una tienda o un vestidor, con todo a la vista. En el segundo caso, tienes menos ropa pero es más fácil que te pongas toda la que tienes porque la ves. Es paradójico pero lo cierto es que si donas o tiras ropa, disfruta de la sensación de tener más ropa. “Haz compras” en tu armario, ¡te gustará!

Segundo, intenta que cada cosa vaya en su habitación

Lo ideal, es que las cosas de la cocina estén en la cocina; las del baño en el baño; las del dormitorio en el dormitorio… y así. Será muchísimo más sencillo recordar dónde va cada cosa. ¿Tienes las toallas de invitados en tu dormitorio porque no caben en el baño? Plantéate si no será que el baño está lleno de un montón de cosas que no necesitas, como toallas viejas, medicamentos caducados o mil champús que no necesitas. Si ya lo has hecho y sigues echando de menos algo de espacio, ve al siguiente punto.

Mira a los lados, hacia arriba, a las puertas…

Espacios que no parecen adecuados para guardar cosas pueden serlo. Las puertas pueden valer para colgar, la parte de arriba de las paredes puede albergar estantes, los armarios que no llegan hasta el suelo pueden ocultar cajas, bajo las camas podemos tener la ropa de otras temporadas bien organizada… Se trata de hacer un ejercicio que resultará más sencillo cuantas más veces lo hagas: Mira a cada habitación como si fuera la primera vez que la vieras.

Objetivo: no ordenar nunca

¿Te has fijado en algo que tienen en común las personas organizadas? No importa cuándo vayas a su casa, nunca encontrarás un desastre de cosas tiradas por todas partes. No es porque se peguen palizas ordenando a deshoras, no es porque tienen un truco secreto para alargar los días y que les dé tiempo a todo. Es porque, por lo general, no desordenan. Si quieres aprender a llevar tu día a día mejor, fíjate en lo que hace cuando llegan a casa. Los zapatos van al zapatero o se quedan secando en un recibidor que tiene un sitio para ello. Las llaves van al bol o al llavero que hayan puesto en la pared, por ejemplo. Abren las cartas del buzón y las ordenan casi al momento (lo que no interesa, al cubo del papel; las revistas, al revistero…). No dejan el bolso o la mochila o la maleta de viaje en medio del pasillo y van sacando las cosas durante las siguientes dos semanas. ¿Sabes por qué? Te contaremos un secreto: la mayoría de esas personas odian perder el tiempo buscando cosas e incluso ordenando.

Responsabilidad y amabilidad

Como todo en la vida, la organización tiene un factor emocional muy importante. Tienes que pensar en los beneficios que te reportará para animarte a ponerte con la tarea de organizar tu vida. En parte, se trata de una cuestión de madurez, ya que hablamos de aceptar que hay algo que no haces de la manera que más te conviene y de poner remedio. Por tanto, la responsabilidad es clave. Pero también lo es la amabilidad: esfuérzate tanto en mejorar para ti como en perdonarte y ser amable contigo cuando no cumplas un objetivo particularmente exigente o difícil. La vida es un aprendizaje continuo y se trata de disfrutarla lo máximo.

¡Ah! Tendrás que gastar algo de dinero

Si no eres particularmente organizado u organizada, seguramente necesitarás alguna pequeño inversión para serlo. Te harán falta quizá perchas, cajas, cestos, carpetas… puedes encontrarlos en todo tipo de tiendas y en una amplísima gama de precios. Puedes darte el capricho de comprarlos más bonitos pagando algo más pero no pienses que es estrictamente necesario: seguramente, incluso en el bazar de tu barrio en el que siempre compras pilas o artículos de broma tendrás todo lo que necesites.


Más info: http://blog.fagor.com/cocina/consejos/como-organizar-tu-casa-para-novatos/


5 TRUCOS PARA EVITAR EL MAL OLOR DEL CUBO DE BASURA

No hay nada más desagradable que una casa con olor a basura. Por muy limpios que seamos hay veces que parece inevitable que el cubo de la basura huela, pero con estos 5 trucos que os proponemos conseguiremos evitar el mal olor e incluso la aparición de insectos. 

Eso sí, ninguno de estos trucos serán eficaces si nuestro cubo de basura está sucio. Así que, antes de aplicar nuestros consejos pone los guantes y limpia el cubo con un estropajo y un tu limpiador habitual. Sécalo bien, para evitar los olores a humedad, y elige el truco que más te guste. 

1. Con bicarbonato 

Espolvorea una cucharada sopera de bicarbonato en el fondo del cubo de basura y, si quieres que además de quitar el mal olor, añade ralladura de limón o cualquier fruta cítrica para que sirva también de ambientador. Coloca encima de esto la bolsa de basura y recuerda renovarlo cada semana.

2. Zumo de cítricos 

Exprime zumo de cítricos (media naranja, limón, pomelo…) y viértelo en el fondo del cubo, deja que se seque. Asegúrate que no tenga ningún agujero por el que escaparse y manche el suelo. Coloca encima la bolsa y cada semana pasa una bayeta húmeda y después renueva el zumo. 

3. Árbol del té 

Rocía cada día todo el cubo de basura con una mezcla de una taza de agua y 20 gotas de esencia de árbol de té antes de colocar la bolsa. Además de eliminar los olores, evitarás los insectos. 

4. Toallita con canela 

Reciclando una de esas toallitas que se utilizan para que no se mezclen los colores en la lavadora obtendrás un buen ambientador para el cubo de la basura. Lo primero que tienes que hacer es cortarla por la mitad, después la impregnas en canela (humedece la toallita antes si se ha secado) y colócala en el fondo del cubo. Puedes probar con otras especias o incluso zumos de cítricos.

5. Arena de gatos 

Si tienes gatos en casa puedes cubrir el fondo del cubo con una capa de 5 centímetros de arena de gatos. Algunas son perfumadas así que, además de absorber los malos olores, ya tienes ambientador para el cubo. Cambia la arena cada dos semanas.


Info de: http://www.hogarmania.com/hogar/limpieza-orden/cocinas-banos/201309/trucos-para-evitar-olor-cubo-213...


Publicado: 26 de Agosto de 2015 a las 10:10